
¿Qué es el Dengue?. Es una enfermedad viral, es decir que la produce un virus. Un microorganismo muchísimo mas pequeño que una bacteria. Cuyos síntomas en las personas son parecidos a una gripe muy fuerte, con mucho dolor de cabeza, de articulaciones, gran cansancio y fiebre muy alta. Antiguamente se la llamaba “fiebre quebranta huesos”. El contagio no se produce de persona a persona, como la gripe, sino a través de un intermediario o vector, el mosquito, pero no cualquier mosquito sino uno que se llama Aedes Aegypti.
Hay cuatro tipos de Dengue, o cuatro serotipos del virus y uno de ellos es muy grave: el hemorrágico, que puede causar la muerte.
Me han preguntado si los perros y gatos pueden contagiar, y padecer la enfermedad.
Por lo que sabemos NO. Los animales no padecen el Dengue. No se sabe si es porque el mosquito solo pica a humanos o si hay alguna resistencia, pero por suerte nuestros amigos de cuatro patas no corren peligro, con respecto al Dengue.
Pero si padecen otras enfermedades que son contagiadas por mosquitos, como la Leishmaniasis o por garrapatas, como la Erlichiasis. Enfermedades que por ahora no han llegado a Buenos Aires, pero ya hay casos en el norte de nuestro país.
La lucha contra esta enfermedad, es la lucha contra el mosquito específico, pero a la hora de luchar, no vamos a hacer diferencias. Los otros mosquitos pican a los perros y gatos y es bueno tenerlos protegidos. Los repelentes tradicionales pueden ser tóxicos en los animales, si se usan en cantidad y frecuencia, sobretodo los que tienen piretrinas como ingrediente. Los mas comunes de uso humano tiene dietil toluamida o DEET, también se pude usar productos a base de citronela o también jugo de limón. No hace falta rociar a todo el animal, a veces humedeciendo un pañuelo que se anuda al cuello es suficiente.
Hay que protegerlo sobretodo en los horarios en donde los mosquitos están mas activos. De paso digamos que el mosquito del Dengue sólo pica durante el día.
La lucha es contra el mosquito y lo primero que hay que hacer es quitarle su medio de reproducción, que es el agua. No dejando agua estancada en macetas, cubierta de autos, lonas, chapas, etc.
Es importante consultar ante cualquier síntoma sospechoso. Y no automedicarse, ya que por ejemplo en humanos está contraindicado el uso de aspirinas en esta enfermedad porque agravan las hemorragias. Lo primero que uno usa cuando le duele la cabeza o tiene fiebre y en este caso puede ser fatal. Hace un tiempo algunos laboratorios farmacéuticos que elaboraban antifebriles con aspirina, cambiaron sus fórmulas por paracetamol, para disminuir los riesgos de la automedicación. Pero el paracetamol no es un angelito de Dios y también puede ser tóxico.
Estoy llegando al final y todavía no mencioné a la homeopatía. Es que prioricé el decir que los animales como el perro y gato no padecen el Dengue, pero si es necesario cuidarlos de las picaduras de mosquitos. También describí someramente los síntomas en humanos y lo importante de no automedicarse con aspirinas y de combatir al mosquito. Pero para el final, contaré que en el vecino país de Brasil, donde el Dengue es endémico, es decir que lo tienen hace mucho, tratan a muchos pacientes de Dengue con homeopatía con excelentes resultados. Según las informaciones, utilizan medicamentos como Euphatorium, Phophorus y Crotalus horridus, según el tipo de síntomas que tengan los pacientes, siempre individualizando el tratamiento.
Extracto de una nota realizada al Dr. Jorge Muñoz homeopatia@fibertel.com.ar
Veterinario homeópata - cirujano / Boyacá 358 -Cap. Fed.-
Tel. 4632-3558 / 4634-0304
Esta claro despues de leer esto que los animales no padecen de dicha enfermedad, pero pueden ser contagiados de leishmaniasis visceral una enfermedad transmitida por mosquitos con sintomas muy parecidos a los que tiene el dengue.
DESCRIPCION
Es una enfermedad parasitaria producida por un protozoo llamado Leishmania infantum, también por L. tropica, L. aetiopica, L. mayor y L. donovani.
Afecta a varias especies animales como perros, ratas, zorros, lobos y en raras ocasiones al hombre.
Se contagia mediante la picadura de un mosquito del género Phlebotomus (vulgarmente llamados beatillas), que una vez que ha picado a un animal enfermo transporta en su interior las leishmanias y la transmite a otro animal sano cuando le pica. No se transmite por contacto directo, secreciones (saliva, etc), heridas, orina ni heces.
Los perros afectados pueden presentar algunos de los siguientes síntomas:
* Adelgazamiento progresivo
* Apatía, debilidad
* Atrofia muscular progresiva
* Lesiones cutáneas como úlceras, heridas que no cicatrizan, piel seca, caspa, pérdida de pelo, depilaciones alrededor de los ojos.
* Hemorragias nasales
* Inflamación de ganglios linfáticos, hígado y bazo.
* Cojeras
* Lesiones oculares etc.
Algunos animales pueden ser asintomáticos durante periodos de tiempo variable. Los síntomas pueden tardar en aparecer desde varias semanas a varios meses, dependiendo del sistema inmunitario del perro.
El diagnóstico de animales enfermos que se realiza mediante un análisis de sangre, biopsia de piel o citología de la médula ósea, tratamiento o eutanasia. Esta enfermedad tiene tratamiento y este es más eficaz cuanto más precozmente se instaure.
Por el momento la única prevención consiste en desparasitar al perro externamente con frecuencia y no mantenerle a la intemperie desde el atardecer hasta el amanecer, horas a las que vuelan los vectores.
En el hombre, el contagio puede ocasionar leishmaniasis visceral, cutánea y mucosa por infección de los macrófagos del sistema mononuclear-fagocítico de la piel y de la mucosa nasofaríngea. Las leishmanias se transmiten cuando un mosquito hembra (género Phlebotomus) portador pica una persona. Los protozoos en estado de promastigote penetran en la piel del huesped y se fijan a receptores de macrófagos siendo fagocitados y transformados en los lisosomas de los macrófagos en la forma de amastigote, no flagelado. Después de la ruptura de los macrófagos infectados, los amastigotes son fagocitados por otros macrófagos. Si son ingeridos por un mosquito hembra, los amastigotes recuperan la forma de promastigote en una plazo de 7 días, siendo esta la forma infectiva.
DIAGNOSTICO
El diagnóstico definitivo de la Leishmaniasis requieren la visualización del parásito. Las muestras del sitio infectado se tiñen con Giemsa o tinción de Romanowsky y los amastigotes se examinan al microscopio, observándose unas células ovaladas, de 2 a 4 mm de diámetro con un núcleo y un kinetoplasto (este es una estructura mitocondrial especializada que contiene un DNA específico). Otras posibilidades de diagnóstico, consisten en el cultivo del protozoo o el uso de la PCR (Polymerase Chain Reaction) para amplificar e identificar el ADN del parásito. Entre los métodos indirectos de diagnóstico se encuentran métodos serológicos tradicionales (ensayos de anticuerpos mediante técnicas de inmunoflorescencia) que sin embargo no distinguen entre enfermedad pasada o presente y nuevas técnicas en vía de desarrollo como la producción de antígenos sintéticos específicos
TRATAMIENTO
El tratamiento de la Leishmaniasis es complicado y la enfermedad presenta una morbilidad sustancial por lo que a menudo se requieren terapias expeditivas. El tratamiento de primera línea es el antimonio pentavalente (SbV), aunque también se han usado el estibogluconato sódico y la meglumina antimonato. Otros tratamientos alternativos son el pentamidina isetionato, la amfotericina B (en particular la formulación de amfotericina en liposomas), aunque producen efectos secundarios más pronunciados e irreversibles (nefrotoxicidad) y la miltefostina. Los tratamientos recomendados son diferentes para cada una de las tres formas clínicas de Leishmaniasis: visceral, cutánea o mucosa
* Leishmaniasis visceral: esta enfermedad se encuentra localizada en un 90% en la parte nordeste de la India, Sudan y Brasil. No solamente es trasmitida por el mosquito, sino que también puede ser contagiada congénitamente o parenteralmente (transfusiones, agujas compartidas, etc). La infección se inicia en los macrófagos en el punto de la inoculación y se disemina a través del sistema mononuclear-fagocítico. El período de incubación suele ser varias semanas o meses y las manifestaciones son fiebre, caquexia, color gris de la piel (de donde el término hindí de kala-azar -fiebre negra-), esplenomegalia y hepatomegalias progresivas. También es común una linfadenopatía periférica. Los hallazgos de laboratorio asociados a una Leishmiasis visceral avanzada incluyen pancitopenia y trombocitopenia, con hypergammaglubulinemia e hipoalbuminemia.
Las personas con Leishmaniasis visceral pueden morir si no se tratan adecuadamente. El tratamiento incluye antimonio pentavalente y la formulación liposómica de amfotericina B. La miltefosina en dosis de 100 a 150 mg/dia ha estado asociada a un elevado índice de curaciones. Este fármaco está aprobado en la India para el tratamiento de la Leishmaniasis visceral.
* Leishmaniasis cutánea: el período de incubación oscila entre semanas y meses. La primera manifestación es una pápula en la picadura del mosquito. La lesión evoluciona a nodular y ulcerativa con una depresión central rodeada de un borde indurado. Algunas lesiones puede perdurar como nódulos o placas. Otros signos o síntomas son otras lesiones múltiples primarias o satélite, adenopatías regionales, dolor, prurito e infecciones bacterianas secundarias. El diagnóstico de realiza mediante raspado de la lesión para el exámene histológico o aspirado de los nódulos linfáticos para el cultivo del protozoo.
El tratamiento dependerá de si la diseminación a las mucosas es posible, asì como de la localización, el número, el tamaño, la evolución y cronicidad de la lesión. Cuando se desea rápidez en la resolución de la lesión, el antimonio pentavalente es el recomendado
* Leishmaniasis mucosa: la Leishmaniasis de la mucosa naso-orofarígea es relativamente poco frecuente. Los primeros síntomas son epistaxis, eritema y edema de la mucosa basal y luego una progresiva destrucción ulcerativa de la zona naso-orofaríngea. El tratamiento con antimonio pentavalente es moderamente eficaz cuando la enfermedad está en los primeros estadíos, pero puede fracasar en situacione más avanzadas.
¿Podemos hacer algo para prevenir la enfermedad?
Por el momento no se dispone de ninguna vacuna efectiva contra la Leihmaniosis.
Los mejores esfuerzos preventivos son evitar el contagio de la enfermedad y su desarrollo. Para esto recomendamos las siguientes medidas:
* No dejar a los perros dormir fuera.
* Tratarlos en forma mensual con ectoparásiticidas, via parenteral o del tipo spot on, como Frontline, Exspot, Scalibur, etc.
* Realizar un chequeo sanguíneo semestral, para en caso de haberse producido el contagio, actuar de manera temprana.

